Retargeting


¿Qué es el retargeting?

Con el retargeting atraemos una vez más a los usuarios que previamente hayan interactuado con nuestro negocio o empresa.

¿Qué es?

El retargeting, también conocido como remarketing,  es una técnica de marketing digital con el objetivo de atraer una vez más a los usuarios que previamente hayan interactuado con nuestro negocio o empresa.

Esto se puede iniciar de diferentes formas. Por ejemplo, un usuario entra a nuestro ecommerce con el objetivo de hacer una compra, pero a último momento se arrepiente y decide no hacerlo. Con una estrategia de retargeting, podemos hacer que la próxima vez que este usuario use internet, le aparezcan publicidades del producto o servicio que ya había buscado. 

El objetivo del retargeting es que los usuarios vuelvan a vernos a través de publicidades, así mientras navegan por otros sitios podemos recordarles del producto que abandonaron. Esta estrategia se utiliza para generar la idea en el consumidor de que debe completar la compra, y así nosotros podemos generar más conversiones.

¿Cómo funciona?

Para el retargeting se utilizan las cookies instaladas en el navegador del usuario una vez que visita una web determinada. Después, cuando entra en otras webs que aceptan anuncios de campañas de terceros, se muestran los anuncios de los productos que hemos visitado anteriormente.

Con él, conseguimos aumentar el CTR, incrementar la conversión, y recuperar a esos usuarios que han estado indecisos a la hora de realizar una conversión o una compra.

Esta técnica es más útil cuanto más tráfico tienes.

Esta estrategia se utiliza para generar la idea en el consumidor de que debe completar la compra, y así nosotros podemos generar más conversiones.

Nuestros consejos

La segmentación es primordial. 

Como acabamos de ver, las listas de retargeting nos permiten discriminar entre diferentes tipos de usuarios, en lugar de dirigirnos simplemente a todos aquellos que nos hayan visitado alguna vez. Haciendo un buen uso de segmentación podremos maximizar las conversiones finales.

Crea landing pages específicas. 

Las landing page son uno de los elementos clave de la conversión, pero todavía hay muchas marcas que no les prestan la atención debida. Necesitas contar con landing page específicas para cada objetivo y asegurarte de que son lo más claras y directas posible.

Debemos limitar la frecuencia y duración de campañas. 

Uno de los riesgos que contamos con el uso del retargeting es impactar negativamente a usuarios que habían optado por no adquirir nuestro producto o, aún peor, a clientes indecisos que huyen luego de sentirse presionados. Para evitar esto, tenemos que prestar mucha atención a los límites de frecuencia y duración de nuestras campañas. Esto quiere decir que la cantidad de días que tendremos activa una campaña determinada, y la cantidad de veces que se la mostramos a una persona, tiene que ser cuidada u obtendremos un resultado negativo.

Crea más de un modelo.

Este es un punto clave que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar nuestras campañas, para no quedar con una sola idea. Es importante tener siempre varios ases en la manga y renovar imágenes y copys a medida que la campaña avance. Esto también nos permitirá ver cuáles tienen más impacto. 

El retargeting es para todas las fases del embudo.

Para sacar todo el partido al remarketing, debemos que pensar en campañas separadas que se adapten a los distintos buyer journey por lo que pasan nuestros clientes, ya que a veces una segunda visita sigue sin ser suficiente para convertir. Es importante que pensemos sobre lo que necesita el usuario en cada fase y cómo vamos a impactar de manera ordenada para generar una experiencia placentera acorde a las diferentes necesidades de cada uno.

Los tests A/B son primordiales. 

Como todo en marketing, las pruebas son fundamentales para entender qué campañas funcionan y cómo es que lo hacen. En lugar de recurrir al simple ensayo y error, nuestra recomendación es que implementar tests A/B desde el primer momento. En ellos pondremos a prueba diferentes elementos como la creatividad de los anuncios, o las landing page. La idea es centrarse en un solo elemento y comparar dos versiones de tráfico similar entre sí.

Debemos usar las herramientas de medición correctas. 

A medida que nuestras campañas se vuelven más complejas, y agregamos diferentes canales, el análisis puede volverse complicado. En este caso podemos emplear diferentes herramientas como Google Attribution, con la cual podremos medir el impacto de cada punto de contacto a través de múltiples canales y dispositivos y mantenernos siempre sobre la pista de lo que realmente funciona.

Es importante tener siempre varios ases en la manga y renovar imágenes y copys a medida que la campaña avance.