A/B Testing


¿Qué es un A/B Testing?

Consiste en desarrollar y lanzar dos versiones de un mismo elemento, para luego comparar sus resultados y medir cuál funciona mejor.

¿Qué es el A/B Testing?

El A/B Test es un proceso que se lleva a cabo en el ámbito del Marketing Digital. Consiste en desarrollar y lanzar dos versiones de un mismo elemento, para luego comparar sus resultados y medir cuál funciona mejor. Esta prueba nos sirve para optimizar diferentes aspectos de nuestro negocio o empresa, ya que se puede aplicar tanto a una estrategia de email marketing como para mejorar la efectividad de una landing page.

¿Cómo funciona el A/B Test?

Como ya te hemos contado, este método consiste en desarrollar dos versiones de un mismo elemento que vamos a lanzar al mercado. Pero, ¿qué tan diferentes? Por ejemplo, si queremos medir la efectividad de un CTA en nuestras landing pages, podremos crear dos opciones: un botón de CTA azul y uno amarillo. Cada variación tendrá diferentes respuestas por parte de nuestros clientes o nuevos usuarios, y para evaluar cuál funciona mejor deberemos comparar las métricas de cada una.

Al contrario de lo que pueda parecer, hacer muchas variaciones no tiene porqué producir impactos negativos. Una vez que encontremos una mejora, podemos comparar la nueva versión con algún otro cambio y comprobar si se puede aumentar aún más nuestra efectividad. Por ejemplo, si en nuestros correos de email marketing descubrimos que determinado saludo genera un mejor impacto en los lectores, podemos usar esta nueva versión y compararla con una que tenga el nuevo saludo y un cambio en el CTA.

Para hacer un buen uso del A/B Testing debemos centrar nuestra atención en ciertos elementos que pueden hacer la diferencia en la tasa de apertura de un email, o en los clics que el usuario hace dentro de nuestra landing page. Con el equipo de NWA te recomendamos estos elementos para probar en un A/B Testing:

  • La ubicación, el contenido, y el color (si es un botón) de tus CTA.
  • El contenido de la descripción de tus productos, tanto titulares como cuerpos.
  • La extensión, orden y tipos de formularios que tus clientes deben completar.
  • La estructura visual de tu página web. (¡También ayuda al customer journey!)
  • ¿Cómo presentamos los precios y nuestras ofertas?
  • ¿Qué tipos de imágenes usamos en nuestros productos y/o landing pages? ¿Cuántas?
  • La longitud del texto de nuestra página web o blog.

Esta prueba nos sirve para optimizar diferentes aspectos de nuestro negocio o empresa, ya que se puede aplicar tanto a una estrategia de email marketing como para mejorar la efectividad de una landing page.

7 motivos para hacer testing A/B

Para aumentar la rentabilidad. 

Si lo que buscamos es aumentar nuestro ROI en poco tiempo, esta técnica es la mejor opción. Gracias a los A/B Testing podemos obtener información sobre qué cosas realmente funcionan a la hora de incrementar nuestra conversión. De esta manera, podemos incorporar los cambios en las nuevas campañas desde el principio y mejorarlas poco a poco para que sean cada vez más efectivas.

Para innovar sin morir en el intento. 

Los que trabajamos en este mercado sabemos que en determinado momento debemos tomar ciertos riesgos para poder avanzar. Contar con una estrategia sólida de A/B Testings nos ayuda a incorporar los cambios controladamente, permitiéndonos medirlos y quedarnos sólo con lo que realmente funciona.

Para mejorar nuestra credibilidad. 

En la era digital, a veces se puede tornar difícil mostrarle a nuestros clientes que detrás de la pantalla hay personas que nos preocupamos por ellos. Para demostrar esto, podemos sumar en nuestros comunicados un sello de confianza de alguna institución oficial, una referencia a las personas que están detrás de la empresa, un testimonio, etc… El caso es que diferentes pruebas funcionan mejor con diferentes públicos, por lo que el A/B Testing nos permitirá identificar las que verdaderamente le importan a nuestra audiencia.

Para acertar siempre con el copy. 

Si bien la redacción publicitaria tiene mucho de arte, los test sistemáticos permiten también poder entender lo que comunicamos con un enfoque científico. No debemos limitarnos a experimentar solamente con el título de una landing o el asunto de un email. También podemos probar con otras características como diferentes longitudes de texto, los argumentos de venta, e incluso el tono.

Para cuidar de los detalles. 

Aunque no nos demos cuenta, algo tan simple como el color de un botón o el tamaño de una imagen puede hacer una diferencia crucial en nuestras conversiones. Con un testeo adecuado, podremos identificar y aplicar los detalles que hacen que las ventas suban.

Para conocer a nuestro público. 

En el mundo no existen dos marcas iguales… y por lo tanto, no hay dos audiencias iguales. La única manera de conocer realmente a nuestro público objetivo es hacer experimentos. Poco a poco, iremos encontrando la manera de ganar su corazón y mejorando los resultados, así como nuestra imagen de marca.

Para fidelizar a los clientes. 

Por último, debemos recordar que los A/B Testings no solo sirven para conseguir una primera conversión. También podemos aplicarlos en nuestra estrategia de fidelización. 

Gracias a los A/B Testing podemos obtener información sobre qué cosas realmente funcionan a la hora de incrementar nuestra conversión.

Para cerrar

¡Aplícalo! En esta entrada te compartimos nuestros secretos sobre esta práctica que nos ha ayudado en NWA. Curiosas tendencias de comportamiento en el A/B Testing pueden ayudarnos a detectar mejoras de forma más eficiente que, por ejemplo, mediante una investigación de mercado. Al final, sigue siendo un acercamiento cuantitativo que puede medir patrones de comportamiento de nuestras visitas y proveer los insights necesarios para desarrollar soluciones. ¿Qué esperas?